Cómo abordamos el acompañamiento pasivo
La metodología combina claridad, seguimiento y orientación personal
Analizar el perfil personal
Recopilamos datos básicos sobre su situación, objetivos y tolerancia al riesgo para personalizar el proceso.
Sin estos datos, el acompañamiento pierde eficacia.
Definir la estructura
Establecemos la asignación entre diferentes clases de activos, siempre acorde a sus objetivos.
Automatizar aportaciones
Revisión y reajuste
Realizamos un seguimiento anual para detectar desajustes y ajustar solo si es necesario.
La revisión es sencilla y evita la gestión activa constante.
Ventajas del método pasivo
La simplicidad y el largo plazo superan a enfoques reactivos
Estabilidad a largo plazo
El enfoque se basa en resistir las oscilaciones del mercado y no en anticiparlas.
Fácil de entender
El proceso es transparente y se explica en todo momento, sin tecnicismos.
Cómo se compara con otros enfoques
El método pasivo ofrece mayor tranquilidad y menos intervención
Filamivaaabco
Simplicidad y transparencia
Gestión activa tradicional
Enfoque reactivo y seguimiento continuo
Revisión periódica sencilla
Solo requiere revisar una vez al año.
Decisiones automáticas
La estructura evita ajustes constantes.
Costes previsibles
No hay sorpresas en la estructura de costes.
Acciones concretas para aplicar el método
Guía paso a paso para implantar la estructura y mantener el rumbo
Identificar perfil
Analice su horizonte temporal y tolerancia al riesgo antes de cualquier movimiento.
Seleccionar distribución
Reparta entre distintos activos buscando equilibrio y diversificación.
Automatizar aportaciones
Programe contribuciones periódicas, sin decidir cada mes.
Fijar revisión anual
Solo se revisa la estructura una vez al año, salvo cambios importantes.
Consultar ante dudas
Acuda a un asesor si surgen preguntas o cambios relevantes en su situación.
Mantener la disciplina
Evite actuar por emociones y mantenga la estructura elegida.